Qué dice la ley sobre las microempresas
La Ley 1/2025, de 1 de abril (BOE-A-2025-6597), construye su régimen empresarial sobre umbrales de tamaño. Quienes los superan son sujetos obligados; quienes no, quedan fuera. Entre los excluidos figuran expresamente las microempresas y las pequeñas explotaciones agrarias.
DATO CLAVE
Microempresas y pequeñas explotaciones agrarias quedan excluidas del artículo 6. No tienen que hacer el plan de prevención obligatorio ni el resto de medidas del régimen empresarial.
También quedan fuera, por umbral, el comercio minorista por debajo de 1.300 m², la restauración de 20 cubiertos o menos y la industria alimentaria de hasta 50 empleados. Si te preguntas dónde encajas, el autodiagnóstico lo aclara en cuatro preguntas.
“No me obliga” no es lo mismo que “no me cuesta”
La exclusión legal es una buena noticia: te ahorra burocracia y riesgo de sanción. Pero el desperdicio no desaparece porque la ley te ignore. Cada producto que tiras lo has comprado, lo has almacenado y, a veces, lo has elaborado. Tirar comida es tirar margen ya pagado.
Los estudios sobre hostelería pequeña sitúan la merma evitable entre el 4 y el 8 % del coste de las mercancías. Para una cafetería que factura 8.000 €/mes, eso son cientos de euros al mes que no vuelven. Reducirlo no es una obligación legal: es una decisión económica.
Qué puedes hacer estando fuera de la ley
No necesitas el aparato de cumplimiento de una gran superficie. Te basta con tres cosas que ahora probablemente no tienes:
- Un directorio de bancos de alimentos por provincia para donar lo que no vendas, en lugar de tirarlo.
- Un plan sencillo de reducción que ordene qué haces con el excedente siguiendo el espíritu de la jerarquía de uso (donación → animal → compost → vertedero).
- Un registro de lo que tiras y lo que evitas, para ver el ahorro y, si algún día creces y entras en la ley, tener histórico.
Eso es exactamente lo que ofrece el cuaderno de desperdicio.es desde 19 € al mes, sin permanencia. Y si en el futuro superas un umbral y pasas a estar obligado, migras a la herramienta de cumplimiento.tresaaa.com sin perder lo registrado.
Una ventaja competitiva voluntaria
Donar y registrar de forma voluntaria también comunica. Un sello de “negocio anti-desperdicio” en la puerta y un reporte trimestral ordenado son argumentos frente a clientes y, en su caso, frente a requisitos de sostenibilidad de proveedores o de la cadena en la que operas. Sin estar obligado, te adelantas.